Hace mucho tiempo, en un reino lejano, vivía un sabio viejo rajá junto a su devota familia.
El viejo rajá era ya mayor y sabía que su tiempo, su vida, llegaba a su fin.
Convocó a su hijo, el joven rajá, quien se convertiría en el próximo rajá del reino.
El joven rajá también sabía que pronto sería el próximo rajá del reino.
A lo largo de muchos años, el Viejo Rajá había ido transmitiendo su bondad, su compasión y su comprensión, pero sobre todo su sabiduría, al que pronto se convertiría en el joven gobernante del reino: su hijo.

